Hay unas que llegan al alma,
que te hacen mover las palmas.
Otras que llegan al corazón.
Hay unas que se necesitan,
otras que nunca se olvidan,
que te hacen despertar pasión.
Oyendo una canción para ti, para mi;
y que nos llegue al pensamiento
para vivir y expresar todo lo que yo siento.
Quiero tenerte; te dedico esta canción.
Todo comenzo con un vaso
de un trago caro y escaso
que me subio a la desolación
oyendo al grupo de bar
tocar mi favorita;
se me subio la deseperación.
Oyendo una canción para ti, para mi;
y que nos llegue al pensamiento
para vivir y expresar todo lo que yo siento.
Quiero tenerte; te dedico esta canción.
Perdiendo el tiempo pensando en ti.
Yo se que nunca vas a regresar a mi.
Oyendo una canción para ti, para mi;
y que nos llegue al pensamiento
para vivir y expresar todo lo que yo siento...
una canción.
(Canción Los de adentro)
29/11/07
24/11/07
Pensando
"Si piensas que no te pienso cuando no te he escrito, es que no has pensado que estoy pensando en escribirte algo bonito..."
23.11.07/5:44 p.m.
23.11.07/5:44 p.m.
22/11/07
Lista de algunos de mis placeres
1. Comer (cuando te gusta algo, es orgásmico :)
2. Conversar (compartes y eres un buen escucha)
3. Hacer el amor (sin palabras...)
4. Leer (viajas maravillosamente)
5. Dormir (relajación total!)
6. Playita (sol, arena, sensaciones)
7. Nadar (abrazo eterno)
8. Crear (transformar miles de átomos, estupendo!)
9. Bailar (energía, movimiento, ritmo, felicidad)
10. Jugar (reir y compartir)
Son los placeres que más me motivan y me hacen comprender que la vida (aunque a veces tenga sus momentos críticos) es inmensamente linda. Existirán otras vidas después de ésta?... como no lo sabemos, trato de disfrutar ésta al máximo :0)
2. Conversar (compartes y eres un buen escucha)
3. Hacer el amor (sin palabras...)
4. Leer (viajas maravillosamente)
5. Dormir (relajación total!)
6. Playita (sol, arena, sensaciones)
7. Nadar (abrazo eterno)
8. Crear (transformar miles de átomos, estupendo!)
9. Bailar (energía, movimiento, ritmo, felicidad)
10. Jugar (reir y compartir)
Son los placeres que más me motivan y me hacen comprender que la vida (aunque a veces tenga sus momentos críticos) es inmensamente linda. Existirán otras vidas después de ésta?... como no lo sabemos, trato de disfrutar ésta al máximo :0)
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de todo un poco
La cultura sin pelos
Tengo ya varios días pensando en lo curioso que me resulta ese deseo actual del común humano por la depilación a su máxima expresión. He comprobado en diferentes circunstancias que hay hombres que casi que te preguntan de entrada, si te depilas el sexo. Será que es uno de los requisitos de la modernidad?... yo entiendo las consecuencias a que se ve enfrentado nuestro metabolismo con la existencia del vello en la piel pero que de ahí hasta acá eso se haya convertido en un condicionante del placer, de verdad que no logro entenderlo.
En lo personal lo he hecho una vez en la vida y me resultó tan molesto! el jean me raspaba aún a través de la pantaleta y no quiero ni contarles la picazón durante el nacimiento del vello. Me dijo alguien por ahí que una se acostumbra pero yo, que va! no quise volver por otra experiencia de ese tipo. Eso sin contar que verme frente al espejo me resultó casi traumatizante jajaja, me sentí como una joven impúber y la sensación fue muy rara, la verdad.
En realidad creo que soy una amante de los osos :) me parece tan rico ser abrazada por un cuerpo que tiene tanto vello como para sentirme acolchada jeje. Ya se que hay ocasiones (como en el sexo oral) que un vello se convierte en algo realmente molesto pero obviando ese detalle, lo demás me fascina.
No he tenido tanta suerte en ese tema. En mi vida creo que sólo ha habido un novio velludo, pero a lo mejor esa experiencia me dejó con la predilección por cuanto pelo haya por ahí sobre el cuerpo humano.
Al final creo que los vellos existen por una razón particular, todo en este mundo tiene una razón de ser, pero la moda trae tantos cambios consigo que gracias a Dios se han creado clubes de osos. Por lo pronto yo me tendré que conformar con los pocos pelos que salgan en mi camino, tampoco es que no pueda interactuar con un hombre lampiño, e igual disfrutaré el cuerpo que haga comunión conmigo.
En lo personal lo he hecho una vez en la vida y me resultó tan molesto! el jean me raspaba aún a través de la pantaleta y no quiero ni contarles la picazón durante el nacimiento del vello. Me dijo alguien por ahí que una se acostumbra pero yo, que va! no quise volver por otra experiencia de ese tipo. Eso sin contar que verme frente al espejo me resultó casi traumatizante jajaja, me sentí como una joven impúber y la sensación fue muy rara, la verdad.
En realidad creo que soy una amante de los osos :) me parece tan rico ser abrazada por un cuerpo que tiene tanto vello como para sentirme acolchada jeje. Ya se que hay ocasiones (como en el sexo oral) que un vello se convierte en algo realmente molesto pero obviando ese detalle, lo demás me fascina.
No he tenido tanta suerte en ese tema. En mi vida creo que sólo ha habido un novio velludo, pero a lo mejor esa experiencia me dejó con la predilección por cuanto pelo haya por ahí sobre el cuerpo humano.
Al final creo que los vellos existen por una razón particular, todo en este mundo tiene una razón de ser, pero la moda trae tantos cambios consigo que gracias a Dios se han creado clubes de osos. Por lo pronto yo me tendré que conformar con los pocos pelos que salgan en mi camino, tampoco es que no pueda interactuar con un hombre lampiño, e igual disfrutaré el cuerpo que haga comunión conmigo.
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de todo un poco
Soñando
"Mil besos y un millón de caricias.... Son las buenas noches que te envío con el calor que me propicias..... Off line"
22.11.07/9:50 p.m.
22.11.07/9:50 p.m.
13/11/07
Llegando de viaje
Llegó de viaje después de una semana de estar fuera por motivos de trabajo y quedamos de encontrarnos en un restaurantico cerca de nuestro apartamento, era nuestro martes de salir a comer fuera y teníamos muchas cosas que contarnos.
La cena había sido tranquila y la comida estuvo muy liviana a pesar del hambre que tenía al encontrarnos, la cual suponía que me comería una vaca entera si me la hubiesen puesto en frente, pero no; entre sonrisas, comentarios del día de trabajo, coqueteos y una charla amena pedimos algo que no nos dejara con la sensación de necesitar algo de urgencia para la digestión 2 horas después. Sabia elección claro.
Salimos del restaurante que quedaba a pocos minutos de nuestro apartamento disfrutando de una noche cálida de Abril mientras nos encaminábamos hacia el edificio. A pesar de hacer un poco de calor, el aire soplaba suavemente y agitaba mis rizos sueltos mientras me tomaba de la cintura y andábamos lentamente al compás de la conversación.
Llegamos al apartamento y nos salió al paso nuestro gato que insistía siempre en restregarse entre nuestros pies en el momento. Fui a la nevera por un vaso de agua y le pregunté si quería algo, desde la ventanita que formaba nuestro desayunador, a lo que rapidamente respondió: "te quiero a ti"... fue la señal inminente que puso mis estados en alerta y me condujo directamente hacia él sin apartar la vista de sus ojos y sonriendo porque podía oler la testosterona que activaba todos mis sentidos. El juego del placer había empezado.
Puse el vaso lentamente en la mesita de la sala y me senté en sus piernas oliendo su cuello, pasando mi rostro por su cara, respirando levemente en su oreja y tomando su mentón entre mis manos le di un beso de esos suaves, tentadores y sutiles para luego morder pícaramente su labio inferior al momento de terminar el contacto con aquella boca que me embriagaba. Fue la señal para que me atrajera contra si con tal pasión que mi corazón se comenzó a acelerar; nos besamos sin parar, deseando no terminar jamás, queriendo levitar hasta la cama para no tener que ir a tropezones por el pasillo (como efectivamente lo hicimos) y llegamos a ese lecho, mudo testigo de encuentros anteriores, en donde nos empezamos a quitar la ropa entre medio de jalones porque he de confesarles que un jean en esos menesteres no es algo que salga facilmente si está ajustado a la piel de una y en donde una correa por ejemplo da trabajo si no se tuvo la atención de mandarla a cortar cuando queda muy grande.
Quedamos por fin desnudos, con la luz de la lámpara de noche iluminando nuestros cuerpos. Cabe destacar que me encanta hacer el amor a plena luz; me excita por sobremanera ver las formas de la otra persona, sus gestos, la manera en que me habla, cómo es el movimiento, ver dibujada la pasión y el deseo en su rostro.
Pude sentir su pene palpitando, amenazando con poseerme en cualquier momento, rozando el monte de mi sexo mientras yo le besaba una y otra vez, metía mi lengua en su oreja, apretaba con mis manos sus hombros mientras él pasaba las suyas por mi espalda, bajando hasta mis nalgas, subiendo lentamente y produciéndo una cosquilla que me recorría todo el cuerpo. Una semana es mucho para estar alejados de aquel placer tan infinito. Bajé a su pecho pasando la lengua entre aquellos vellos tan rebeldes y llegué a su ombligo mientras acariciaba con sus dedos mi cabello; me encontré con su sexo desafiante pero en ese momento no era mi objetivo y seguí a la entrepierna, mordiendo suavemente ese lugar tan suave, oliendo desesperadamente por todos lados. Mis uñas recorrían su cintura, su vientre, la dureza de su sexo, sus piernas; mientras le escuchaba gemir, decirme un cúmulo de palabras cariñosas, pedirme con dulzura poner su miembro entre mis labios y cómo resistirme ante tal súplica? si yo misma deseaba comerme a lenguetazos delicados aquellos cms. de piel tan suave, aquel pene tan bien formado y lleno de sangre en el momento.
Subí a él por sus testículos, perdiendo mi nariz entre aquellos vellos exquisitos, besando esas formas ovales con el amor más grande y con la lengua dibujando la base de su pene para recorrerlo al momento con mi aliento tibio, haciendo inmensa la duración de tiempo para llegar a saborear su glande. Siempre he pensado que hacer el sexo oral a un hombre debería ser un arte que activa todos los sensores, que al momento de realizarlo se te encienda la vagina aunque esté lejos del sitio. Después de mi lengua apoyé los labios en esa textura de animal salvaje para chupar de pedacito en pedacito aquel falo exquisito hasta llegar a meterlo en mi boca y devorarlo como quien devora una fruta dulce y bien madura, tomándose el tiempo necesario para disfrutarla. No fue mucho tiempo pero habíamos perdido la noción del mismo, sentí la urgencia que me llamaba a gritos desde entre mis piernas; mi humedad amenazaba con mojarme los muslos y mi respiración se había agitado a tal extremo que empezaba a gemir con tal necesidad que no pude más que incorporarme, dejar a su vista mis senos cuyos pezones eran delatores de mi estado y avanzar con las piernas abiertas y a gatas hasta llegar a situarme encima de su sexo.
Sentí como su glande rozó mis labios y continuó su recorrido suavemente hasta mi sexo para perderse en mi vagina tibia, mojada, estrecha; experimenté tal recorrido hacia el fondo de mi ser, sentí cada cm. que recorría mi interior con tal placer que el mundo se paralizó en mi cerebro y sólo era yo ante la virilidad hecha deseo, gemidos, pasión para empezar un movimiento cedencioso, para perderme en la agilidad que sorprende por momentos, para imprimir velocidad hecha gozo y erotismo buscando el clímax que te fusiona con el universo, que te hace convertirte en una partícula del cosmos, que te diluye en una atmósfera en donde no sabes qué es tuyo y qué es del otro y sientes que puedes morir al minuto siguiente dando por satisfecho tu paso por este mundo....
La noche se prolongó con nosotros despiertos hasta la madrugada, el gato se perdió de nuestra vista quizás cansado ya de no entender qué hacíamos entre risas, quejidos, gemidos y palabras excitantes. El me recorrió avidamente los rincones del cuerpo y del espíritu (pero ese será seguro el tema de otro relato) y acabamos felices, exhaustos, redescubriéndonos como siempre pasaba después de un viaje y con la certeza absoluta que el placer que causa el sexo consentido revestido de las emociones que se posee, es algo incomparable en este mundo tan pequeño en que existimos.
La cena había sido tranquila y la comida estuvo muy liviana a pesar del hambre que tenía al encontrarnos, la cual suponía que me comería una vaca entera si me la hubiesen puesto en frente, pero no; entre sonrisas, comentarios del día de trabajo, coqueteos y una charla amena pedimos algo que no nos dejara con la sensación de necesitar algo de urgencia para la digestión 2 horas después. Sabia elección claro.
Salimos del restaurante que quedaba a pocos minutos de nuestro apartamento disfrutando de una noche cálida de Abril mientras nos encaminábamos hacia el edificio. A pesar de hacer un poco de calor, el aire soplaba suavemente y agitaba mis rizos sueltos mientras me tomaba de la cintura y andábamos lentamente al compás de la conversación.
Llegamos al apartamento y nos salió al paso nuestro gato que insistía siempre en restregarse entre nuestros pies en el momento. Fui a la nevera por un vaso de agua y le pregunté si quería algo, desde la ventanita que formaba nuestro desayunador, a lo que rapidamente respondió: "te quiero a ti"... fue la señal inminente que puso mis estados en alerta y me condujo directamente hacia él sin apartar la vista de sus ojos y sonriendo porque podía oler la testosterona que activaba todos mis sentidos. El juego del placer había empezado.
Puse el vaso lentamente en la mesita de la sala y me senté en sus piernas oliendo su cuello, pasando mi rostro por su cara, respirando levemente en su oreja y tomando su mentón entre mis manos le di un beso de esos suaves, tentadores y sutiles para luego morder pícaramente su labio inferior al momento de terminar el contacto con aquella boca que me embriagaba. Fue la señal para que me atrajera contra si con tal pasión que mi corazón se comenzó a acelerar; nos besamos sin parar, deseando no terminar jamás, queriendo levitar hasta la cama para no tener que ir a tropezones por el pasillo (como efectivamente lo hicimos) y llegamos a ese lecho, mudo testigo de encuentros anteriores, en donde nos empezamos a quitar la ropa entre medio de jalones porque he de confesarles que un jean en esos menesteres no es algo que salga facilmente si está ajustado a la piel de una y en donde una correa por ejemplo da trabajo si no se tuvo la atención de mandarla a cortar cuando queda muy grande.
Quedamos por fin desnudos, con la luz de la lámpara de noche iluminando nuestros cuerpos. Cabe destacar que me encanta hacer el amor a plena luz; me excita por sobremanera ver las formas de la otra persona, sus gestos, la manera en que me habla, cómo es el movimiento, ver dibujada la pasión y el deseo en su rostro.
Pude sentir su pene palpitando, amenazando con poseerme en cualquier momento, rozando el monte de mi sexo mientras yo le besaba una y otra vez, metía mi lengua en su oreja, apretaba con mis manos sus hombros mientras él pasaba las suyas por mi espalda, bajando hasta mis nalgas, subiendo lentamente y produciéndo una cosquilla que me recorría todo el cuerpo. Una semana es mucho para estar alejados de aquel placer tan infinito. Bajé a su pecho pasando la lengua entre aquellos vellos tan rebeldes y llegué a su ombligo mientras acariciaba con sus dedos mi cabello; me encontré con su sexo desafiante pero en ese momento no era mi objetivo y seguí a la entrepierna, mordiendo suavemente ese lugar tan suave, oliendo desesperadamente por todos lados. Mis uñas recorrían su cintura, su vientre, la dureza de su sexo, sus piernas; mientras le escuchaba gemir, decirme un cúmulo de palabras cariñosas, pedirme con dulzura poner su miembro entre mis labios y cómo resistirme ante tal súplica? si yo misma deseaba comerme a lenguetazos delicados aquellos cms. de piel tan suave, aquel pene tan bien formado y lleno de sangre en el momento.
Subí a él por sus testículos, perdiendo mi nariz entre aquellos vellos exquisitos, besando esas formas ovales con el amor más grande y con la lengua dibujando la base de su pene para recorrerlo al momento con mi aliento tibio, haciendo inmensa la duración de tiempo para llegar a saborear su glande. Siempre he pensado que hacer el sexo oral a un hombre debería ser un arte que activa todos los sensores, que al momento de realizarlo se te encienda la vagina aunque esté lejos del sitio. Después de mi lengua apoyé los labios en esa textura de animal salvaje para chupar de pedacito en pedacito aquel falo exquisito hasta llegar a meterlo en mi boca y devorarlo como quien devora una fruta dulce y bien madura, tomándose el tiempo necesario para disfrutarla. No fue mucho tiempo pero habíamos perdido la noción del mismo, sentí la urgencia que me llamaba a gritos desde entre mis piernas; mi humedad amenazaba con mojarme los muslos y mi respiración se había agitado a tal extremo que empezaba a gemir con tal necesidad que no pude más que incorporarme, dejar a su vista mis senos cuyos pezones eran delatores de mi estado y avanzar con las piernas abiertas y a gatas hasta llegar a situarme encima de su sexo.
Sentí como su glande rozó mis labios y continuó su recorrido suavemente hasta mi sexo para perderse en mi vagina tibia, mojada, estrecha; experimenté tal recorrido hacia el fondo de mi ser, sentí cada cm. que recorría mi interior con tal placer que el mundo se paralizó en mi cerebro y sólo era yo ante la virilidad hecha deseo, gemidos, pasión para empezar un movimiento cedencioso, para perderme en la agilidad que sorprende por momentos, para imprimir velocidad hecha gozo y erotismo buscando el clímax que te fusiona con el universo, que te hace convertirte en una partícula del cosmos, que te diluye en una atmósfera en donde no sabes qué es tuyo y qué es del otro y sientes que puedes morir al minuto siguiente dando por satisfecho tu paso por este mundo....
La noche se prolongó con nosotros despiertos hasta la madrugada, el gato se perdió de nuestra vista quizás cansado ya de no entender qué hacíamos entre risas, quejidos, gemidos y palabras excitantes. El me recorrió avidamente los rincones del cuerpo y del espíritu (pero ese será seguro el tema de otro relato) y acabamos felices, exhaustos, redescubriéndonos como siempre pasaba después de un viaje y con la certeza absoluta que el placer que causa el sexo consentido revestido de las emociones que se posee, es algo incomparable en este mundo tan pequeño en que existimos.
07/11/07
Un nuevo proyecto...
Escribir me proporciona un placer inmenso.
Empiezo a explorar el mundo de mis ideas y sensaciones en este mundo abstracto en donde la magia consiste en expresar sin el menor reparo lo que se considera "políticamente incorrecto" y en donde compartiré con quien me quiera leer los insondables caminos de la mente que tienen que ver con el placer erótico, visual, auditivo, táctil, insurrecto...
Bienvenidos a una parte de mi mundo, el mundo hilarante de mis placeres.
Empiezo a explorar el mundo de mis ideas y sensaciones en este mundo abstracto en donde la magia consiste en expresar sin el menor reparo lo que se considera "políticamente incorrecto" y en donde compartiré con quien me quiera leer los insondables caminos de la mente que tienen que ver con el placer erótico, visual, auditivo, táctil, insurrecto...
Bienvenidos a una parte de mi mundo, el mundo hilarante de mis placeres.
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