23/09/08

El alma en una maleta...

Se levantó temprano esa mañana. Tomó una ducha, se preparó un omelette relleno con queso y jamón , se hizo un café cargado y se sentó en el gran comedor a degustar su desayuno mientras su mirada se perdía en la ventana de la cual colgaba un móvil que tintineaba con la suave brisa marina. A través de ella se apreciaba la inmensidad del mar; inmensidad tan sólo comparada con el camino que tenía por delante.

Lavó los platos y los secó, los acomodó y se dispuso a entrar en la habitación. Recorrió con la mirada los últimos meses, los últimos rincones de su alma y se dispuso a empacar...

Se situó junto a la cama en donde estaba la maleta abierta y empezó a guardar lo que poseía: metió en una cajita un sin número de caricias de todos los tamaños, la tapó y la acomodó, le hizo espacio a la pequeña bolsa de nylon que tanto le gustaba y la llenó de gemidos y mordiscos junto a algunos ronroneos y cuando estuvo llena la ató y guardó junto a la caja. Tomó de encima de la cama el morral pequeño de cuando hacía viajes cortos y lo lleno de montones de besos de todos los sabores, guardó en los bolsillos de sus shorts la paciencia que había tenido en los últimos tiempos, el desconcierto al que se tuvo que enfrentar cuando creyó enloquecer y la seguridad de que tendría que seguir recorriendo los caminos que la llevaran a sentirse plena.

Por último empacó sus más preciados tesoros: una cajita de música que contenía el ombligo de su hija, un escarabajo verde esmeralda que brillaba con la luz y todo el amor del que era poseedora; y en el tarro que la había acompañado la mayor parte de su vida, metió su más grande cualidad, la de ser humana...

Cerró la maleta suavemente y aunque había una sensación ahogándole el pecho y carcomiéndole las entrañas, caminó hacia la puerta con paso seguro y la mirada triste. Sus pertenencias y ella no tenían espacio en esta casa, no pertenecían aquí por más que ella se hubiese empeñado en que así fuera; el habitante de este lugar no quería nada de lo que ella le ofrecía...

Salió y cerró la puerta a sus espaldas, sin mirar atrás...

20 comentarios:

Odiseo de Saturnalia dijo...

Cuando se cierra una puerta así, no se puede mirar atrás.

Pero, ¿se debe guardar tantas cosas en la maleta?

Un beso.

Real Fenix dijo...

Si tiene razón debe ser tremenda maleta...pero en fin uno solo se queda y traslada con las cosas lindas lo que queda al fin...un beso...gracias por agregarme a tu lista.

Juan Luis Urribarrí dijo...

Bello, muy bello y adecuado. Triste? Tal vez, pero bello al fin. Mi maleta está vacía, abierta sobre la cama. Será que la lleno y parto?

Saludos, besos

Magia de mujer dijo...

Odiseo; qué sería de mi sin esa maleta?...

Fenix; si, es mejor partir sólo con las cosas lindas; el resto sería como un fardo que pesaría sin valer la pena...

Cantinero; me gusta eso de ti, la capacidad de admirar la belleza de la tristeza... sólo tu sabes si es hora de partir cantinero...
Besos con sabor a esperanza para ti.

El company de Venus dijo...

Triste, es cierto... pero precioso... y nos hace, a muchos, reflexionar. Gracias.

Haldar dijo...

Cuantas malestas he cargado en mi vada? Cuantas otras he desempacado? La maleta de la vida se va llenando con los besos, los recuerdos, los momentos, las lagrimas, las tristezas, las alegrias, los abrazos, los amores, los desamores, las idas y las vueltas, los olores, los sabores, en fin, todo aquello que que cuando ponemos la malesta en la bascula del aeropuerto no pesa nada, pero va bien cargada.

Besotes (he vuelto!)

Diego Flannery dijo...

Con el paso del tiempo...prefiero ir ligero de equipaje. Más maletas, valijas, bolsos...terminan por atarte y no dejarte avanzar. Como dice el Nano "mi patria y mi guitarra las llevo en mí...una es fuerte y fiel, la otra un papel". Besos Irene.

Haldar dijo...

Bueno amiga, andas desaparecida! Las musas te han abandonado?

Besotes grandes...

Magia de mujer dijo...

Diego; me quedo con tus palabras sabias y el beso se lo dejo a Irene :)

Haldar; el trabajo apremia, las musas juegan al escondite por momentos, la vida fluye intensamente y yo pronto volveré. Besotes grandes para ti también! Y gracias por estar ahí :)

Oscar Alonso dijo...

Para eso se hicieron las maletas. Y las puertas, caro.
Un saludito.

Haldar dijo...

De pasadita por aca, a ver si habia señales de vida! Besos....

Mona dijo...

Magia querida, ya estoy de vuelta. Me encantó tu post esta hermoso, extrañaba muchísimo tus letras pero por razones personales no había podido dar un paseo por aquí. También escribí un nuevo post, espero que lo leas y comentes. Extrañaba mucho esto.
Mis cadáveres te saludan
Te aprecia Mona.

Haldar dijo...

pase para dejarte un fuerte abrazo de navidad! y muchos besos!

Tara dijo...

maletas así cuesta hacerlas pero es preferible marchar y empezar de nuevo antes que seguir muriendo al lado de alguien que no te quiere...

yo también me llevaría todos los recuerdos, momentos, espacios, etc. que se pudieran salvar.

Diego Flannery dijo...

Magia de Mujer...feliz año nuevo.
Que el 2009 te encuentre en plena producción y con proyectos a full. Un abrazo desde Argentina. Diego

Enrique Páez dijo...

Gracias por todo tu apoyo en las últimas semanas terribles.
Un beso desde Canarias, y feliz año 2009.

Johannes Vaccaeus Castellanus dijo...

Deseoso de descubrir a Enrique Páez, estaba leyendo las condolencias de sus seguidores cuando de repente vi lo bonito que se ve el mundo desde entre esas "tus" piernas hacia el cielo y el mar. Casualidades de la vida quizás pero ya ves, siempre, muy cerca de Thanatos se esconde Eros y viceversa. Ha sido un placer inesperado descubrirte.

Néstor Luis González dijo...

No hay que mirar atrás nunca. Orfeo volteó al salir del Hades y perdió a Eurídice para siempre, Dios dijo a Lot y a los suyos que salieran de Sodoma sin volverse atrás en ningún momento, y bueno, la que volteó se hizo estatua de sal. Yo prefiero decir Chivo-que-se-devuelve-se-esnuca. Me gusta tu blog.

Anónimo dijo...

Guardé en mi mochila de los viajes largos el tenue resplandor de tu mirada brillante de nostalgia por lo que no sucedió y la ilusión de lo que acontecerá, si se sabe esperar.
Siempre nos quedará Paris.

Magia de mujer dijo...

Johannes... y para mi ha sido un placer inmenso que me sorprendieras con encontrarme y me lo contaras. Saludos! :)

A mi me gusta el tuyo Néstor, aunque no siempre te dejo comentarios, prefiero estar a la sombra. Un abrazo! :)

Paris, Paris... Paris nos esperará a ver con que mirada lo visito, anónimo. Besos :)