"T amo..."
Cuánto encierra esa frase tan trillada en el mundo? Cómo la interpreta cada uno? Qué significa para cada quien?...
Hoy me estrellé ante el significado que sólo yo le doy, que sólo es mío, que sólo yo interpreto. Hoy reaccioné como una fiera malherida ante la frase escrita por tus manos a otro ser en este mundo; hoy quisiera gritarte, insultarte, dejar salir todo lo que está atorado en mi alma hasta que me quede sin fuerzas.
Lo mundano, el deseo, las experiencias, los demás; nada pudo conmigo para hacer que te dejara de adorar y resulta curioso constatar que el sólo hecho de ver ese "te amo" en otro lado me hizo despertar del sueño que a toda costa insistía en soñar y todo se vuelve borroso, abstracto e irreal. Hoy lucho desesperadamente para que no lleguen a tocar el suelo los pedacitos de mis sueños (en los que tu te encuentras) que insisten en caer.
P.D. viste que no eres mi Aguilar?... aunque yo sea tu Agustina.
28/03/08
Sinsabores y sabores
Tengo un pequeño mal sabor en la boca... eres visual y yo soy táctil, eres despistado y yo estoy alerta, no escribes mucho y yo amo escribir...
El mal sabor se aleja cuando te recuerdo... eres romántico, eres intenso, amas leer, eres sensual, sueñas sin darte cuenta y sobre todo, ríes mucho... :)
El mal sabor se aleja cuando te recuerdo... eres romántico, eres intenso, amas leer, eres sensual, sueñas sin darte cuenta y sobre todo, ríes mucho... :)
Etiquetas:
divagaciones
"Agustina"
Soy tu Agustina y por momentos pienso que eres mi Aguilar, si no lo llegas a ser; siempre seré tu Agustina. T amo...
Nota: Parafraseando los personajes del libro "Delirio" de Laura Restrepo.
Nota: Parafraseando los personajes del libro "Delirio" de Laura Restrepo.
26/03/08
Carta ajena
(Nota dejada en la nevera)
"Paso revista en este mundo hasta llegar a este momento y me desconozco, me pierdo, estoy desorientada, tengo miedo, estoy triste, estoy cansada y quiero dormir. Es curioso darme cuenta que le temo a pocas cosas en el exterior y el miedo más grande que tengo es a mirarme en el espejo y sobre todo pensar que soy de la forma que siempre detestaste. Mamá no tuve la culpa de nada pero hiciste tan bien tu trabajo desde tu locura, que grabaste con fuego la culpa en cada célula de mi ser y ahora ando por los rincones queriendo abandonarla, queriendo tallarme el cuerpo fuertemente con jabón para cambiarme el libreto y elegir el que yo quiera.
Y sabes cuál es tu mayor castigo sin que me lo proponga?... ser tu hija más inteligente y capaz. Llena de cosas buenas en el alma que ni todas las inmundicias que quisiste plantar pudieron derrotar. Mi calidad de ser humano y lo bien que nos llevamos ahora es el golpe de gracia a tu existencia.
Sobreviví para llenarme de compasión por ti y comprenderte, y aunque ahora te escriba esta carta desde mi tristeza y por momentos se me haga difícil despojarme de la carga; ya vi la luz al final del túnel y me acerco cada vez más a la salida, libre al fin de todo hasta de ti."
P.D. Mariana, espero haber expresado en estas 4 letras lo que una vez me contaste y no sabes como plasmar. Te quiero mucho y te admiro un mundo, un abrazo!
"Paso revista en este mundo hasta llegar a este momento y me desconozco, me pierdo, estoy desorientada, tengo miedo, estoy triste, estoy cansada y quiero dormir. Es curioso darme cuenta que le temo a pocas cosas en el exterior y el miedo más grande que tengo es a mirarme en el espejo y sobre todo pensar que soy de la forma que siempre detestaste. Mamá no tuve la culpa de nada pero hiciste tan bien tu trabajo desde tu locura, que grabaste con fuego la culpa en cada célula de mi ser y ahora ando por los rincones queriendo abandonarla, queriendo tallarme el cuerpo fuertemente con jabón para cambiarme el libreto y elegir el que yo quiera.
Y sabes cuál es tu mayor castigo sin que me lo proponga?... ser tu hija más inteligente y capaz. Llena de cosas buenas en el alma que ni todas las inmundicias que quisiste plantar pudieron derrotar. Mi calidad de ser humano y lo bien que nos llevamos ahora es el golpe de gracia a tu existencia.
Sobreviví para llenarme de compasión por ti y comprenderte, y aunque ahora te escriba esta carta desde mi tristeza y por momentos se me haga difícil despojarme de la carga; ya vi la luz al final del túnel y me acerco cada vez más a la salida, libre al fin de todo hasta de ti."
P.D. Mariana, espero haber expresado en estas 4 letras lo que una vez me contaste y no sabes como plasmar. Te quiero mucho y te admiro un mundo, un abrazo!
22/03/08
Inconciencia
Se había preparado con anterioridad para el encuentro con aquella muchachita linda de los ojos verdes y el cabello negro. Aquel cabello oloroso que caía sobre sus hombros cual cascada llena de sorpresas y frescura, natural y lleno de vida, conformado por un montón de ricitos suaves que le daban un aire angelical.
Fueron a comer y tomaron alguna bebida espirituosa que les diera todo el valor para verse a los ojos sin apartar la mirada ni un instante. Pagó la cuenta y se fueron de ahí. Llegaron a casa de una amiga en común; aquella mujer alegre cuya existencia se había acomodado entre los excesos y el drama pero que sin lugar a dudas, era todo un personaje y la bondad se le salía por los poros. Conversaron por un momento de cosas triviales y luego se fueron a la habitación pequeñita; esa en la cual había un televisor, un equipo de música, una cama que hacía veces de sofá gigante por la cantidad de cojines que habían en él y una mesita llena de las más variadas esculturas en miniatura hechas de distintos materiales.
Se sentaron sobre la cama sin atreverse a hacer ningún movimiento que delatara lo que pasaba por sus cabezas. Siguieron conversando animadamente.
Repentinamente se levantó de la cama para poner música y acompañarse de aquellas notas que harían probablemente el aire más liviano y la ocasión más confortable. Sentía un leve mareo que por momentos le hacía dudar de sus intenciones: perderse en aquella melena sedosa y atractiva que seguramente le transportarían a terrenos vírgenes de caricias femeninas.
El momento llegó, los detalles de su causa se pierden en una maraña de susurros y miradas llenas de curiosidad, sus labios se rozaron debilmente y hundió sus manos en aquella cabecita que cedía ante sus insinuaciones. La abrazó oliéndole el alma, depositando en aquel contacto de pieles todo lo que sintió desde la primera vez que la vió y se dejó llevar por ese cuerpecito tan perfecto y esas manos femeninas que le hacían irse despojando de cada una de las prendas que cubrían sus deseos y emociones.
Sintió el mareo arremeter con todas sus fuerzas su conciencia mientras la muchachita quedaba desnuda y vulnerable. Se recostó y cerró los ojos, ella se había convertido en una prestidigitadora que le acariciaba el cuerpo y hurgaba poquito a poco la extensa geografía de sus formas. Sintió como subía por sus piernas, saboreaba su vientre, pasaba sus manos por su sexo; quería quedarse a disfrutar aquella maravilla pero el mareo amenazaba, tenía mucho sueño, sentía que volaba en medio de caricias. Todo se iba convirtiendo en obscuridad, luchaba con todas sus fuerzas por quedarse a disfrutar pero sentía que iba cayendo en un abismo sin fondo acompañada de un cuerpo de mujer que no quería dejar de sentir pero no podía mantenerse, se alejaba, se perdía, se sumía en la inconciencia...
Cuando Lucía despertó, la muchachita había desaparecido y al lado de la cama había una nota que decía: "No quiero sabes cuál de las dos fue... llámame y empezaremos de nuevo, besos."
Respiró aliviada y sonrió tristemente por el desastre de la noche anterior, no era justo haberse comportado así ante una persona vírgen de caricias femeninas; ya encontraría la forma de remediar el hecho, claro que lo haría...
Fueron a comer y tomaron alguna bebida espirituosa que les diera todo el valor para verse a los ojos sin apartar la mirada ni un instante. Pagó la cuenta y se fueron de ahí. Llegaron a casa de una amiga en común; aquella mujer alegre cuya existencia se había acomodado entre los excesos y el drama pero que sin lugar a dudas, era todo un personaje y la bondad se le salía por los poros. Conversaron por un momento de cosas triviales y luego se fueron a la habitación pequeñita; esa en la cual había un televisor, un equipo de música, una cama que hacía veces de sofá gigante por la cantidad de cojines que habían en él y una mesita llena de las más variadas esculturas en miniatura hechas de distintos materiales.
Se sentaron sobre la cama sin atreverse a hacer ningún movimiento que delatara lo que pasaba por sus cabezas. Siguieron conversando animadamente.
Repentinamente se levantó de la cama para poner música y acompañarse de aquellas notas que harían probablemente el aire más liviano y la ocasión más confortable. Sentía un leve mareo que por momentos le hacía dudar de sus intenciones: perderse en aquella melena sedosa y atractiva que seguramente le transportarían a terrenos vírgenes de caricias femeninas.
El momento llegó, los detalles de su causa se pierden en una maraña de susurros y miradas llenas de curiosidad, sus labios se rozaron debilmente y hundió sus manos en aquella cabecita que cedía ante sus insinuaciones. La abrazó oliéndole el alma, depositando en aquel contacto de pieles todo lo que sintió desde la primera vez que la vió y se dejó llevar por ese cuerpecito tan perfecto y esas manos femeninas que le hacían irse despojando de cada una de las prendas que cubrían sus deseos y emociones.
Sintió el mareo arremeter con todas sus fuerzas su conciencia mientras la muchachita quedaba desnuda y vulnerable. Se recostó y cerró los ojos, ella se había convertido en una prestidigitadora que le acariciaba el cuerpo y hurgaba poquito a poco la extensa geografía de sus formas. Sintió como subía por sus piernas, saboreaba su vientre, pasaba sus manos por su sexo; quería quedarse a disfrutar aquella maravilla pero el mareo amenazaba, tenía mucho sueño, sentía que volaba en medio de caricias. Todo se iba convirtiendo en obscuridad, luchaba con todas sus fuerzas por quedarse a disfrutar pero sentía que iba cayendo en un abismo sin fondo acompañada de un cuerpo de mujer que no quería dejar de sentir pero no podía mantenerse, se alejaba, se perdía, se sumía en la inconciencia...
Cuando Lucía despertó, la muchachita había desaparecido y al lado de la cama había una nota que decía: "No quiero sabes cuál de las dos fue... llámame y empezaremos de nuevo, besos."
Respiró aliviada y sonrió tristemente por el desastre de la noche anterior, no era justo haberse comportado así ante una persona vírgen de caricias femeninas; ya encontraría la forma de remediar el hecho, claro que lo haría...
21/03/08
Mar de leva

Viene desde el interior, surge desde lo más recóndito, va agarrando fuerzas hasta convertirse en una ola gigante que contiene todas las emociones, los deseos, los sueños y ya no se puede detener, no se puede esperar y arrasa las excusas, las mentiras, las traiciones, los temores. Si te encuentras en el camino te llena, te empapa, te descubre y encuentra la verdad...
Falta de saldo....verdad a medias
Vernos en las vacaciones....mentira irrefutable
Compromiso....excusa fácil
Conflictos....y?
Trabajo....excusa perfecta
Ausencia....entonces, chao :)
La ola conduce a la energía, la explosión, la actividad, la vida. Lo que viene desde el fondo ya no se puede contener, si estas preparado disfrutarás y formarás parte del espectáculo, sino; te ahogarás irremediablemente y serás sólo un bello recuerdo de algo que estaba en la playa :)
Etiquetas:
divagaciones
12/03/08
Renacer
Es tiempo de mudar de piel, rehacerme, reinventarme, ser yo sin miedo a parecer mala o buena. Comprobar cuánto he crecido y enfrentar mis diferencias y similitudes con el mundo, es tiempo de abrir los ojos y descubrir cuan feliz puedo ser partiendo del material del que estoy hecha. Es tiempo de renacer...
09/03/08
Si supieras cuánto me pesa...
Se me perdió el amor que tu querías y se que te duele que lo haya perdido, pero quiero que sepas que tengo el alma desgarrada cargando tu dolor junto al mío por no haber sabido dónde se quedó; por haberlo olvidado en algún lado y seguramente ese es mi mayor castigo: que sufra por ver tu dolor y cargue el mío por no poder amarte como quieres.
Quizás lo que te doy no es suficiente, aunque sea mi alma desde otra perspectiva, y no puedo hacer nada más; siento que me muero a pedacitos porque siempre serás lo que más ame en este mundo aunque para ti no sea suficiente.
Lo siento Rye, no imaginas cuánto lo siento. Los infinitos se estrellaron contra mi...
Quizás lo que te doy no es suficiente, aunque sea mi alma desde otra perspectiva, y no puedo hacer nada más; siento que me muero a pedacitos porque siempre serás lo que más ame en este mundo aunque para ti no sea suficiente.
Lo siento Rye, no imaginas cuánto lo siento. Los infinitos se estrellaron contra mi...
Deseos...
Hoy es uno de esos días en que quisiera volver a la placenta de mi madre o mejor aún, ser yo a medias; convertida en óvulo con mi carga genética XX y descansar en un ovario de mi madre que acaba de nacer...
Etiquetas:
divagaciones
Oda a la batalla
Cuando luches lo que tengas que luchar, cuando enfrentes la verdad que te desgarra el corazón, cuando en medio de jirones del alma y sensación de asfixia te llegue una bocanada de aire y te des cuenta que podrás seguir respirando, la batalla estará ganada y entonces podrás ver la vida con otros ojos y darte cuenta que sigo aquí...
Siempre estuve ahí, aunque no me vieras y te aferraras al fantasma, y te llamaras de cualquier forma y no existiera nadie más que tu propia imagen distorsionada.
Sólo espero que cuando todo pase, cuando todo haya quedado arrasado; no hayas perdido la memoria y te des cuenta que sigo aquí...
P.D. El corazón me grita, pero yo me tapo los oídos y espero...
Siempre estuve ahí, aunque no me vieras y te aferraras al fantasma, y te llamaras de cualquier forma y no existiera nadie más que tu propia imagen distorsionada.
Sólo espero que cuando todo pase, cuando todo haya quedado arrasado; no hayas perdido la memoria y te des cuenta que sigo aquí...
P.D. El corazón me grita, pero yo me tapo los oídos y espero...
Etiquetas:
divagaciones
07/03/08
Melancolía
No se si alguna peste ataque de repente al ser humano bloguero pero en estos últimos días me he encontrado escritos un tanto melancólicos y de conflicto existencial (nada grave por supuesto) incluso yo misma he estado con el cuarto cerrado y la llave en mi mano sin atreverme a entrar, como dice Enrique, quizás la única que me ha arrancado una sonrisa debe ser la niña aquella de la Ensalada materialista pero lo demás (incluyéndome) me sabe a haberme lanzado al vacío y flotar en él, como lei por ahí en un blog.
Ultimamente he tenido mucho trabajo y creo que paro cada día porque mi cuerpo se rebela, mis manos se vuelven torpes, mi espalda punza, mis ojos duelen un poco y mi organismo sabiamente activa la alarma del cansancio físico para que tenga un rato conmigo misma, en paz; haciendo lo que me gusta, disfrutando una conversación o una película o una charla con mi hija o simplemente oyendo música o leyendo algún libro o escudriñando los interminables caminitos en el internet para descubrir historias en otras dimensiones; a veces tan cercanas pero al mismo tiempo tan lejanas, tan diferentes y tan iguales, tan llenas y tan vacías. Personajes que disfrutan, sufren, ríen, lloran, trabajan, aman, viven. Gente que tiene deseos de protagonismo, niños con una madurez escalofriante, mujeres inteligentes, hombres soñadores, jóvenes empezando a dar sus pasos en un mundo laboral de adultos, gente deshinibida, adultos sabios... todos con algo en común: la pasión por escribir; en unos más, en otros menos pero todos poseedores de ese gusanito inquietante por plasmar en caracteres las ideas, las emociones, las esperanzas, los logros, las derrotas, los amores, los sinsabores, el objetivo de la vida a través del cristalino y el sentido del tacto.
Yo sigo aquí, esperando poder entrar al cuarto por fin y dar rienda suelta a las ideas que muchas veces se atropellan en mi mente, urgidas de agarrar forma, fluir, expresar y por fin llegar a Ser.
Mientras tanto, me tomo un café y trato de retener los sueños entre mis dedos viendo a través de la ventana un cielo caraqueño nublado y melancólico...
Ultimamente he tenido mucho trabajo y creo que paro cada día porque mi cuerpo se rebela, mis manos se vuelven torpes, mi espalda punza, mis ojos duelen un poco y mi organismo sabiamente activa la alarma del cansancio físico para que tenga un rato conmigo misma, en paz; haciendo lo que me gusta, disfrutando una conversación o una película o una charla con mi hija o simplemente oyendo música o leyendo algún libro o escudriñando los interminables caminitos en el internet para descubrir historias en otras dimensiones; a veces tan cercanas pero al mismo tiempo tan lejanas, tan diferentes y tan iguales, tan llenas y tan vacías. Personajes que disfrutan, sufren, ríen, lloran, trabajan, aman, viven. Gente que tiene deseos de protagonismo, niños con una madurez escalofriante, mujeres inteligentes, hombres soñadores, jóvenes empezando a dar sus pasos en un mundo laboral de adultos, gente deshinibida, adultos sabios... todos con algo en común: la pasión por escribir; en unos más, en otros menos pero todos poseedores de ese gusanito inquietante por plasmar en caracteres las ideas, las emociones, las esperanzas, los logros, las derrotas, los amores, los sinsabores, el objetivo de la vida a través del cristalino y el sentido del tacto.
Yo sigo aquí, esperando poder entrar al cuarto por fin y dar rienda suelta a las ideas que muchas veces se atropellan en mi mente, urgidas de agarrar forma, fluir, expresar y por fin llegar a Ser.
Mientras tanto, me tomo un café y trato de retener los sueños entre mis dedos viendo a través de la ventana un cielo caraqueño nublado y melancólico...
Etiquetas:
divagaciones
01/03/08
Maravillosa sexualidad :)
Carmen siempre pensó que la heterosexualidad era lo único que existía en este mundo, su cabeza no llegaba a formular una hipótesis que le respaldara el hecho de la existencia de una opción sexual diferente . Por supuesto que en el pueblo habitaban personas "raras", algo que no le creaba ningún desasosiego porque consideraba que era gente con algunos tornillos sueltos en la cabeza y no había que darle importancia a eso... pobre Carmen :( no imaginaba siquiera que la vida estaba a punto de darle un revolcón en las ideas y convertirla en un manojo de nervios e interrogantes que debía subsanar con toda su alma para estar en paz consigo misma.
Como toda mujer "normal" llegó el día en que se casó y tuvo su primer hijo; un niñito con unos ojos tan rasgados que parecía que se lo habían enviado por correo jajaja (cabe destacar que Carmen es una morena con todo el sabor latinoamericano que puede poseer una mujer de estos lados) y conste! que el esposo es otro latino más. El asunto es que el carajito le salió blancooo, con esos ojitos achinaditos y una mata de rulos en la cabecita, muy bello por cierto.
Ella continuó su vida disfrutando a ratos de la experiencia de ser madre hasta que el niño cumplió 3 añitos y empezó a volverse loquito por poner sobre su cabecita esa serie de pañuelos con arabescos, Carmen no le hizo caso, a ella le hacía gracia las ocurrencias del muchachito hasta que le dió por jugar con esas muñecas anoréxicas llamadas barbies. Ante la sorpresa se paralizó y sólo atinó a medio explicarle que no podía jugar con los amiguitos con muñecas pero oh sorpresa! la maestra la mandó a llamar para hablar de un asunto "muy importante" dijo. El chaval había llevado a escondidas la corte de muñecas barbies de su prima en su morral. Hablaron y ella se comprometió a que el niño jamás lo volvería a hacer.
A como pudo, a tropezones más que convencida; trató de explicar al niño lo "politícamente correcto" dentro de aquella maraña de normas sociales. Todo volvió a la normalidad aparentemente, pasaron varios años en donde lo único que sorprendía era el carácter tranquilo de la criatura y un cierto dejo de suavidad; ella rezaba día a día, seguro Diosito guiaría los pasos de ese niño diferente hasta regresarlo al rebaño de la tranquilidad; supongo que más la suya que la del vástago.
El niño por fin cumplió los 12 años, alto para su edad, convirtiendo su cuerpo en pura fibra y formas delineadas de prepúber maravilloso y fuerte.
Un día la llamó el médico que vivía en la casa de la esquina y sostuvo una seria conversación con ella... tenía que informarle que su querido benjamín le había lanzado una pregunta a quemaropa y él se había quedado patitieso jajaja, Carmen sintió que la sangre le abandonaba el cuerpo cuando el médico reveló la pregunta: "Doctor, yo estoy enamorado de ud, cuándo se va a decidir por fin a que hagamos el amor?"...................................... Quéééééééééeééééééééé???????? La pobre Carmen ya ni recuerda de cuántas formas se disculpó con el médico por tal proposición, prometiendo que no volvería a suceder. El doctor por supuesto la tranquilizó y le dijo que tenía que conversar con su hijo y orientarlo, que él guardaría de forma profesional el incidente en su memoria.
La pobre mujer regresó a su casa totalmente desorientada, sintiéndose dueña de una maldición que alguna mujer mala le había endilgado cuando se casó con uno de los mejores prospectos del pueblo. Se repetía sin cesar, qué coño había hecho mal?, por qué Dios la castigaba de esa forma?, qué haría ahora?...
A como pudo conversó con aquel niño que se encontraba sumido en una explosión de hormonas y curiosidad y le arrancó de buenas maneras la confesión del hecho: "Mami, me gustan los hombres" lo único que atinó a decir era, que por favor no volviera a hacer eso, so pena de llevarse unos cuerazos por falta de respeto, objetó que le dolía la cabeza y se encerró en su cuarto a pensar de qué manera podría manejar aquel lío en el que estaba metida, no tenía la menor idea; qué decir? cómo explicarle? cómo guiarlo?... lo único que se le pudo ocurrir a la pobre Carmen fue salir corriendo a buscar un teléfono y llamarme para que alumbrara su cabecita y retomáramos viejas conversaciones respecto al tema en donde había adoptado una posición intransigente.
"Es hora Magia" me dijo, toda llorosa con el corazón queriéndole salir por la boca, "tu sabes mucho y has vivido la mayor parte del tiempo sin miedo a las cosas; tienes que ayudarme..."
Abracé con mis palabras a aquella mujer bonachona y conversamos largo y tendido sobre el asunto hasta tranquilizarla. Empezaría en ese momento su viaje a la conciencia de la diversidad del mundo, el descubrimiento de todas las aristas que posee la sexualidad y aprendería a la par de su hijo el secreto para ser feliz dentro de las diferencias.
Como toda mujer "normal" llegó el día en que se casó y tuvo su primer hijo; un niñito con unos ojos tan rasgados que parecía que se lo habían enviado por correo jajaja (cabe destacar que Carmen es una morena con todo el sabor latinoamericano que puede poseer una mujer de estos lados) y conste! que el esposo es otro latino más. El asunto es que el carajito le salió blancooo, con esos ojitos achinaditos y una mata de rulos en la cabecita, muy bello por cierto.
Ella continuó su vida disfrutando a ratos de la experiencia de ser madre hasta que el niño cumplió 3 añitos y empezó a volverse loquito por poner sobre su cabecita esa serie de pañuelos con arabescos, Carmen no le hizo caso, a ella le hacía gracia las ocurrencias del muchachito hasta que le dió por jugar con esas muñecas anoréxicas llamadas barbies. Ante la sorpresa se paralizó y sólo atinó a medio explicarle que no podía jugar con los amiguitos con muñecas pero oh sorpresa! la maestra la mandó a llamar para hablar de un asunto "muy importante" dijo. El chaval había llevado a escondidas la corte de muñecas barbies de su prima en su morral. Hablaron y ella se comprometió a que el niño jamás lo volvería a hacer.
A como pudo, a tropezones más que convencida; trató de explicar al niño lo "politícamente correcto" dentro de aquella maraña de normas sociales. Todo volvió a la normalidad aparentemente, pasaron varios años en donde lo único que sorprendía era el carácter tranquilo de la criatura y un cierto dejo de suavidad; ella rezaba día a día, seguro Diosito guiaría los pasos de ese niño diferente hasta regresarlo al rebaño de la tranquilidad; supongo que más la suya que la del vástago.
El niño por fin cumplió los 12 años, alto para su edad, convirtiendo su cuerpo en pura fibra y formas delineadas de prepúber maravilloso y fuerte.
Un día la llamó el médico que vivía en la casa de la esquina y sostuvo una seria conversación con ella... tenía que informarle que su querido benjamín le había lanzado una pregunta a quemaropa y él se había quedado patitieso jajaja, Carmen sintió que la sangre le abandonaba el cuerpo cuando el médico reveló la pregunta: "Doctor, yo estoy enamorado de ud, cuándo se va a decidir por fin a que hagamos el amor?"...................................... Quéééééééééeééééééééé???????? La pobre Carmen ya ni recuerda de cuántas formas se disculpó con el médico por tal proposición, prometiendo que no volvería a suceder. El doctor por supuesto la tranquilizó y le dijo que tenía que conversar con su hijo y orientarlo, que él guardaría de forma profesional el incidente en su memoria.
La pobre mujer regresó a su casa totalmente desorientada, sintiéndose dueña de una maldición que alguna mujer mala le había endilgado cuando se casó con uno de los mejores prospectos del pueblo. Se repetía sin cesar, qué coño había hecho mal?, por qué Dios la castigaba de esa forma?, qué haría ahora?...
A como pudo conversó con aquel niño que se encontraba sumido en una explosión de hormonas y curiosidad y le arrancó de buenas maneras la confesión del hecho: "Mami, me gustan los hombres" lo único que atinó a decir era, que por favor no volviera a hacer eso, so pena de llevarse unos cuerazos por falta de respeto, objetó que le dolía la cabeza y se encerró en su cuarto a pensar de qué manera podría manejar aquel lío en el que estaba metida, no tenía la menor idea; qué decir? cómo explicarle? cómo guiarlo?... lo único que se le pudo ocurrir a la pobre Carmen fue salir corriendo a buscar un teléfono y llamarme para que alumbrara su cabecita y retomáramos viejas conversaciones respecto al tema en donde había adoptado una posición intransigente.
"Es hora Magia" me dijo, toda llorosa con el corazón queriéndole salir por la boca, "tu sabes mucho y has vivido la mayor parte del tiempo sin miedo a las cosas; tienes que ayudarme..."
Abracé con mis palabras a aquella mujer bonachona y conversamos largo y tendido sobre el asunto hasta tranquilizarla. Empezaría en ese momento su viaje a la conciencia de la diversidad del mundo, el descubrimiento de todas las aristas que posee la sexualidad y aprendería a la par de su hijo el secreto para ser feliz dentro de las diferencias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



